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Terra
La Coctelera

I see red, I see red, I see red!

Digamos que para cada situación hay una canción, un poema o una imagen que definen el estado de ánimo de cualquier persona.

Cuando te quedas dormido y corres para no llegar tarde al curro lo mejor es ir con el Ipod a toda leche escuchando algo movidito. Hoy ha tocado I see red del 7 worlds collide cantado por Eddie Vedder con Betchadupa, y que a la vez es una versión del antiguo grupo de Neil Finn, los neozelandeses Split Enz.

I see red! – Split Enz

when my baby's walking down the street
I see red, I see red, I see red!
how could someone wicked walk around free
I see red, I see red, I see red
I see red I see red (red!)
I see red
I respect your wishes
you give me such precious hours
what to do without you
squeezed me out of your life
down the drain like molten toothpaste
I felt used and spat out
poor old me
when my baby's walking down the street
I see red, I see red, I see red
how could someone wicked walk around free
I see red, I see red, I see red
I see red I see red (red!)
I see red
i'm fed up with crying
my despair is dying
turning into rage, day by day
green before you met me
in the pink when you let me love you
I was blue when you let me down
black and blue
(sing it!)
when my baby's walking down the street
I see red, I see red, I see red
how could someone wicked walk around free
I see red, I see red, I see red
I see red I see red (red!)
red...
I see red, I see red, I see red...

Inmortality: Ability to live by dying

I waited all day.
You waited all day.
But you left before sunset,
and i just wanted to tell you
the moment was beautiful.
Just wanted to dance to bad music...
drive bad cars...
watch bad tv...
should have stayed for the sunset...
if not for me.

Los buenos no eligen cómo salir de esta vida. Tú eres la excepción que confirma la regla. Nos vemos.

Phuket?! Já!!

Hará un par de años que instalaron en todos los departamentos fuentes de esas con bidones intercambiables; pues bien, cuando nos trajeron la nuestra estábamos reunidos y, al no haber todavía un sitio designado para el almacenamiento de los bidones, dejaron los de repuesto bajo alguna de nuestras mesas. Al cabo de los días estando solo con G en el departamento perdí el informe que me había costado toda una mañana y lancé mi pie sin acordarme de la presencia del bidón. La mesa retumbó al contacto y la respuesta de G a “los de abajo se han debido acojonar, si la dejo caer se cagan las patas abajo” fue “no tienes huevos”. No tuve ni tiempo para pensar que la resistencia de un bidón de plástico de 20 litros contra el suelo desde una altura de unos escasos 30-40 cm debía ser nula. Obviamente, el resultado no podía ser otro que un tsunami indoors: Una ola a escala que llegó hasta la otra punta del despacho(*). Joder! Lo que entra en esas botellas! G y yo corríamos por el departamento levantando las regletas para que no se mojasen los enchufes mientras llorábamos de risa. Lo siguiente fue pensar la excusa: “Al cambiarlo, se nos cayó”. Quedarían unos 3-4 litros en el que estaba puesto y nos pusimos a beberlos hasta que nos dimos cuenta que un poco más de agua en el suelo no se iba a notar. Más risas. Llamamos a la de la limpieza para que subiese a recoger el agua y la pobre mujer se presentó con una bayeta! Todavía más risas. A la hora y pico volvió mi jefe de la reunión en la que se encontraba y todavía estaba la mujer achicando agua. La excusa habría sido más creíble si todavía no estuviésemos riéndonos, pero coló.

Esto es, básicamente, y a grandes rasgos, lo que A. ha optado por denominar "Síndrome McFly"

Otro día, más batallitas

(*)Nuestro despacho

Menudo día para empezar con esto

Redios! Me ha costado ponerme a escribir, pero estas semanas atrás han sido un continuo suplicio. De volver a currar después de un mes de (unas muy buenas) vacaciones, a pasar por una distensión en el tobillo (metro de Madrid, vuela!... o era vuela en el metro de Madrid?), hasta que me roben (no sin llevarse no solo mi dinero sino también mis golpes), prácticamente todo ha sido un despropósito estas semanas atrás. Pero bueno, aquí estamos: En el curro y con pocas ganas de hacer nada, aunque tengo una buena pila de trabajo por hacer y mi jefe (qué poco le queda de darme el coñazo al pobre) no deja de tocar los huevos recordándomelo.

Y bien. Así que aquí es donde voy a contar mis cosas. Espero no aburriros mucho. Todo sea por el bien de la humanidad y de los vouyeurs que me lean. Allá voy:

A mis veintitantos (muchos) está empezando lo que parece mi nueva vida (o mejor dicho, mi nuevo estilo de vida): Después de haber vivido los últimos 7 años al límite de mis posibilidades (incluso diría que por encima), creo que va siendo hora de empezar a pensar en otras personas (en especial una que está a 407,4 km y a la que veo siempre que puedo), lo cual me empuja a ahorrar (pánico!! quezezo?!?), dejar de salir entre semana (bueno, no tanto como antes), e irme de casa (cerca de la de mis padres, por supuesto) a no muy largo plazo.

Una de las cosas que me diferencian del resto de los mortales (de la mayoría, supongo) es que mi vida gira en torno a la “buena” música desde los 13-14 (o es ella la que gira alrededor mío?) Andy y Lucas, Bustamante, Camela… que no, prrrringaos!!! Respe(c)to mucho a los que sí los escuchan (bueno, no, pero podría), pero digamos que me la traen floja toda esta maraña de grupos que no aportan nada a (casi) nadie. Ya se irá viendo que me mueve. Mi día ha empezado con oceans, de Pearl Jam. Me encanta cuando salgo a la calle y el aire fresco golpea mi cara a la vez que escucho ese “hooold ooon to the thread…“… la línea del bajo en esta canción es hipnótica. Si podéis, probad a distinguirla ;)

Nos vemos!

Otro más!

Pues sí: Otro blog más de esos que surgen cada segundo. Otro más que se suma a esto del desahogo en forma de microrrelatos personales del día a día. Otro más que seguramente no interese a nadie.

Bienvenidos a este mi rincón "privado".